Diccionario del habla de los argentinos en elaboración.
Las frases coloquiales o vulgares “hinchar o romper los quinotos”, por fastidiar o molestar; “irse al tacho”, por
fracasar; y los verbos “aceitar” por el hecho de sobornar o “rabonear” por faltar a clase fueron incluidos en la segunda edición del Diccionario del Habla de los Argentinos, que se encuentra en elaboración.Gabriela Pauer, investigadora de la Academia Argentina de Letras (AAL), que conduce Pedro Barcia, destacó que la segunda edición del Diccionario del Habla de los Argentinos incorporó frases o locuciones verbales que circulan en las calles”, pero aclaró que aunque sean de uso coloquial no puede usarse libremente sino que está acotada a ciertos contextos”.
“Para personas de cierta edad las expresiones incorporadadas `para el culo` -en respuesta a cómo te fue- o “irse al bombo” -por fracasar una persona en un negocio- serían vulgares, pero también entran en la coloquialidad, porque la utilizan los adolescentes”, precisó la investigadora.
Algunos ejemplos:
“Hinchar o romper los quinotos”: fastidiar o molestar.
“Estar del tomate”: ser alguien extravagante en su comportamiento, estar loco.
“Dar el pesto”: dar una paliza.
“Pasarse algo por las pelotas”: no prestar la más mínima atención,
desentenderse de algo.“Romper el culo”: castigar y derrotar, en un partido de fútbol por ejemplo.
“Irse al bombo” e “Irse al tacho: fracasar una persona o negocio.
“Ser culo y calzón (o calzoncillo): ser muy amigos.
“Achancharse”: abandonarse.
“Aceitar”: en el español poner aceite en algo, una placa para horno. En Argentina se usa también como sobornar.
“Rabonear”: faltar a clase.
“Malandrín”: persona deshonesta, malandra. (DyN)
Puede leer el artículo completo en el periódico argentino La Gaceta.
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